Una imagen puede verse perfecta en el móvil y quedar borrosa al imprimirla. O puede ocurrir justo lo contrario: utilizamos en una web una fotografía enorme que tarda en cargar cuando realmente no necesitamos tanta resolución.
Antes de utilizar una imagen en una web, un documento o un trabajo impreso, puedes hacer unas comprobaciones muy sencillas.
1. Empieza por mirar los píxeles
Lo primero que necesitas conocer son las dimensiones de la imagen. Encontrarás algo parecido a:
800 × 600 px
1920 × 1080 px
4000 × 3000 px
Cuantos más píxeles tenga, más margen tendrás para utilizarla a mayor tamaño.
Desde el móvil
Abre la fotografía en la galería y busca Información, Detalles o Propiedades. Según el teléfono, suele aparecer pulsando los tres puntos, el icono de información o deslizando la imagen hacia arriba.
Desde Windows
Botón derecho sobre la imagen → Propiedades → Detalles → Dimensiones.
Y un detalle importante: que una imagen pese muchos MB no significa necesariamente que tenga más calidad. Para esta comprobación, fíjate primero en sus dimensiones en píxeles.
2. Si la imagen es para una web
En una web necesitamos buena calidad, pero no imágenes gigantes.
Como orientación:
| Uso en la web | Ancho orientativo |
|---|---|
| Miniatura o imagen pequeña | 400–600 px |
| Tarjeta o bloque | 600–900 px |
| Imagen de una entrada | 1000–1400 px |
| Imagen grande o cabecera | 1600–2000 px |
Estas medidas son orientativas: dependerán del diseño y del espacio que vaya a ocupar la imagen.
Si una fotografía se va a mostrar a un máximo de 800 px de ancho, subir directamente el original de 6000 × 4000 px normalmente no hará que se vea mejor. Solo hará que el archivo sea innecesariamente pesado.
Una vez comprobado que la imagen tiene calidad suficiente, puedes prepararla para web reduciendo sus dimensiones y su peso.
→ Optimiza tus imágenes y acelera tu web: guía básica
3. Si la vas a imprimir
Aquí cambian las necesidades.
Una imagen que sirve perfectamente para una web puede quedarse pequeña al imprimirla.
Para una impresión de buena calidad podemos tomar como referencia 300 ppp (píxeles por pulgada). A esa resolución necesitaríamos aproximadamente:
| Tamaño de impresión | Píxeles recomendados |
|---|---|
| A6 | 1240 × 1748 px |
| A5 | 1748 × 2480 px |
| A4 | 2480 × 3508 px |
| A3 | 3508 × 4961 px |
Así puedes hacer una comprobación rápida.
Por ejemplo, si tienes una fotografía de 800 × 600 px y quieres imprimirla ocupando un A4 completo, probablemente no tenga suficiente calidad.
Si tienes el original de 4000 × 3000 px, tendrás mucho más margen.
Los 300 ppp son una referencia, no una regla para todos los trabajos. Un cartel grande que se observa desde cierta distancia puede necesitar menos resolución.
4. ¿Fotocopistería o imprenta?
El archivo no se prepara igual para imprimir unas pocas copias en una fotocopistería que para enviar un trabajo a imprenta.
Si vas a una fotocopistería
Para documentos, pequeños carteles o pocas copias:
- Prepara el documento al tamaño al que vas a imprimirlo: A4, A3, etc.
- Si una imagen va a ocupar toda la página, intenta que tenga aproximadamente:
- A4: 2480 × 3508 px
- A3: 3508 × 4961 px
- Si la imagen ocupa solo media página o un espacio pequeño, necesitará menos píxeles.
- Guarda el documento en PDF para evitar cambios en tipografías, imágenes o distribución.
- Deja al menos 5 mm de margen para textos y elementos importantes.
- Si el color es importante o vas a hacer muchas copias, imprime primero una prueba.
Si va a imprenta
Para folletos, tarjetas, catálogos, carteles u otros trabajos profesionales:
- Prepara el documento al tamaño final.
- Utiliza imágenes a 300 ppp al tamaño al que se van a imprimir.
- Añade normalmente 3 mm de sangrado si fondos o imágenes llegan hasta el borde.
- Mantén textos y elementos importantes al menos a 3–5 mm de la línea de corte.
- Trabaja en CMYK si así lo solicita la imprenta.
- Entrega el archivo normalmente en PDF para impresión.
Estas son referencias habituales. Antes de preparar el archivo definitivo para imprenta, pide sus especificaciones, porque pueden variar según el tipo de trabajo y el sistema de impresión.
5. Tres errores muy frecuentes
Usar la imagen recibida por WhatsApp.
Puede haber sido reducida o comprimida. Si necesitas calidad, especialmente para imprimir, pide siempre que sea posible el archivo original.
Cambiar una imagen de 72 a 300 ppp pensando que así mejora.
Si la imagen sigue teniendo los mismos píxeles, no hemos creado más detalle. Cambiar simplemente ese número no convierte una imagen pequeña en una imagen de alta calidad.
Ampliar una imagen pequeña hasta que encaje.
Hacerla más grande no hace aparecer información que no existía. Si empiezas a ver píxeles, bordes poco definidos o falta de nitidez, necesitas una imagen mejor.
Antes de utilizar una imagen, comprueba:
- ¿Cuántos píxeles tiene?
- ¿A qué tamaño voy a utilizarla?
- ¿Es para pantalla o para imprimir?
- ¿Tengo el archivo original?
- ¿Se ve nítida al tamaño que necesito?
- Si va a imprenta, ¿he consultado sus especificaciones?
Y guarda siempre el archivo original de mayor calidad.
Puedes crear a partir de él una versión más pequeña para la web, otra para un documento o preparar posteriormente un archivo para impresión.
Reducir una imagen es fácil. Recuperar después la calidad que hemos eliminado es mucho más complicado.
