Tu Perfil de Empresa de Google (la ficha que aparece en Google y en Maps con tu dirección, horario, fotos y reseñas) es, para muchos negocios locales, lo primero que ve un cliente. A veces incluso antes que la web.
Google acaba de dejar más claras sus normas sobre lo que puedes poner en esa ficha. El cambio lo detectó a principios de octubre Search Engine Roundtable, una web especializada que sigue de cerca las novedades de Google: la política de contenido prohibido y restringido tiene ahora un apartado específico «Para los comercios».
La idea de fondo es sencilla: la ficha es para describir tu negocio de forma estable; las ofertas, a las publicaciones.
En esta guía te explico qué dice la norma y cómo revisar tu ficha en unos 20 minutos.
Qué ha cambiado, en pocas palabras
Según el texto actual de Google, en la ficha no se permite contenido promocional o comercial que incluya:
- Promociones con un plazo determinado («solo este mes», «hasta el viernes»).
- Precios.
- Llamadas a la acción directas («llámanos ya», «reserva hoy»).
En las publicaciones (las novedades y ofertas que puedes añadir a la ficha) tampoco se admiten correos, teléfonos, enlaces a redes sociales ni enlaces a webs que no estén relacionados con tu empresa. En cambio, las ofertas y novedades sí están permitidas ahí.
Google no ha indicado si retirará automáticamente lo que ya está publicado. Pero sus directrices sí avisan de que añadir información innecesaria en el nombre puede llevar a suspender el perfil. Mejor revisarlo con calma ahora que con prisas después.
Paso 1. Entra en tu ficha
Inicia sesión con la cuenta de Google que gestiona el negocio y busca en Google el nombre de tu empresa. Si eres el propietario o administrador, verás el panel para gestionar el perfil y la opción Editar perfil.
Si no ves esa opción, puede que la ficha la gestione otra cuenta (la de quien te hizo la web, un antiguo empleado…). Conviene averiguarlo antes de seguir.
Paso 2. Revisa el nombre de la empresa
El nombre debe ser el que usas en el mundo real: el del rótulo, las facturas o la tarjeta. Nada más.
Quita del nombre si lo tienes:
- Teléfonos o direcciones web.
- Horarios («abierto 24 h»).
- Productos o servicios añadidos («Peluquería Lola – mechas y alisados»).
- La ubicación, si no forma parte del nombre real.
- Eslóganes y palabras enteras en mayúsculas.
Es la parte más delicada, porque es justo donde Google advierte de la suspensión.
💡 Un ejemplo
«Pastelería Arrieta» está bien. «PASTELERÍA ARRIETA – Tartas por encargo Pamplona 948…» no: añade servicio, ubicación, teléfono y mayúsculas.
Paso 3. Repasa la descripción
La descripción es el texto donde cuentas qué haces. Según las directrices de Google, no debe centrarse en promociones, precios u ofertas, y no admite enlaces de ningún tipo.
Hazte tres preguntas:
- ¿Explica qué ofreces, a quién y dónde trabajas?
- ¿Hay algún precio, descuento o fecha de caducidad?
- ¿Hay frases tipo «llama ya» o «reserva ahora»?
Si la respuesta a la 2 o la 3 es sí, reescribe esas frases. Una descripción clara y tranquila funciona mejor que un anuncio. Si te cuesta, en cómo escribir los textos de una web tienes ideas que sirven igual aquí.
Paso 4. Mueve las ofertas a las publicaciones
Que no quepan en la ficha no significa que no puedas anunciarlas. Para eso están las publicaciones del perfil.
- Crea una publicación de oferta o novedad con el texto de la promoción.
- No escribas el teléfono dentro del texto: Google no lo permite en las publicaciones. Añade el botón Llamar ahora, que usa el número verificado de tu ficha.
- No pongas enlaces a redes sociales ni a webs ajenas a tu negocio.
💡 Las publicaciones caducan, la ficha no
Piensa en la ficha como el escaparate fijo y en las publicaciones como el cartel que cambias cada temporada. Así no tendrás que acordarte de borrar una oferta que terminó hace meses.
Paso 5. Comprueba teléfono, web y horario
Ya que estás dentro, revisa los datos básicos:
- Que el teléfono y la web sean de tu negocio, no de un intermediario.
- Que el horario esté al día, incluidos festivos.
- Que nombre, dirección y teléfono coincidan con los de tu web. Si no coinciden, Google y tus clientes reciben mensajes contradictorios.
Esto último enlaza con lo que contamos en ¿Por qué mi web no aparece en Google?: la coherencia entre la web y la ficha ayuda a que te encuentren.
💡 ¿Tu ficha está verificada?
Google indica que para actualizar el nombre y otros datos primero hay que verificar el negocio, y que puede rechazar contenido añadido a perfiles sin verificar. Si tu ficha aún no lo está, empieza por ahí.
Lista rápida para guardar
- Nombre: solo el nombre real.
- Descripción: qué haces, sin precios, ofertas ni enlaces.
- Ofertas: en publicaciones, con botón y sin teléfono escrito.
- Datos de contacto: los tuyos y coherentes con la web.
Una ficha clara, sin adornos, transmite más confianza que una llena de reclamos. Menos es más también aquí.
Si al revisarla te das cuenta de que la ficha, la web y el resto de tu comunicación no cuentan lo mismo, quizá sea buen momento para ordenarlo todo con alguien que lo vea desde fuera. En Online Navarra te ayudo con el diseño y el mantenimiento de tu web y tu imagen. Cuéntame qué necesitas.
