Abres tu Instagram, luego tu web, y algo no encaja. El azul de tus publicaciones es un poco más claro. El verde de los botones, un poco más apagado. Nadie sabría decir qué pasa, pero se nota: no parece la misma marca.
La buena noticia es que se arregla en una tarde. Solo necesitas tres cosas: saber cuáles son tus colores exactos, guardarlos en Canva y comprobar que se leen bien.
Por qué tus colores no coinciden
Casi siempre es por elegir los colores “a ojo”. Cada vez que seleccionas un azul parecido en lugar del tuyo, la marca se va desdibujando un poco.
Para evitarlo existen los códigos HEX: un código de seis caracteres precedido de una almohadilla, como #1F4E79, que identifica un color exacto. Canva, WordPress y casi cualquier programa los entienden. Si usas el mismo código en todas partes, el color es el mismo en todas partes.
Paso 1: localiza los códigos de tus colores
Si ya tienes web
Tus colores ya están definidos en algún sitio. Busca en este orden:
- Tu manual o guía de marca, si te lo entregaron con el logotipo.
- El apartado de colores de tu tema o constructor web. La mayoría tienen una sección donde se configuran los colores principales, con su código.
- Quien hizo tu web. Es una pregunta de un minuto y te ahorra adivinar.
Si empiezas de cero
No necesitas una paleta enorme. Con esto basta:
- Un color principal, el que más te identifica.
- Un color de acento para botones y llamadas de atención.
- Un neutro oscuro para los textos (un gris casi negro suele funcionar mejor que el negro puro) y blanco o un neutro claro para los fondos.
💡 Menos es más, también en color
Cuantos más colores uses, más difícil es mantener la coherencia. Dos colores de marca y un par de neutros dan para muchos diseños y hacen que te reconozcan antes. Lo mismo pasa con las letras: te lo contamos en cómo elegir tipografías sin ser diseñador.
Paso 2: guárdalos en el Kit de marca de Canva
Canva tiene un Kit de marca: un espacio donde guardar tus colores, tipografías y logotipos para tenerlos a mano en cada diseño.
Para añadir un color, pulsa el icono + y escribe el código HEX. Así, cuando cambies el color de un texto o un fondo, tus colores aparecerán los primeros y no tendrás que buscarlos.
Con el plan gratuito puedes crear un Kit de marca con tres colores. Los planes de pago permiten más kits y más colores.
💡 Si solo tienes tres huecos, elige bien
Guarda tu color principal, tu color de acento y el color de tus textos. El blanco ya lo tienes siempre disponible.
Paso 3: comprueba que tus textos se leen bien
Un color puede ser precioso y aun así hacer que un texto sea difícil de leer. Lo que importa es el contraste: la diferencia de luminosidad entre el texto y el fondo.
Las pautas de accesibilidad web (WCAG) recomiendan un contraste de al menos 4,5:1 para el texto normal y de 3:1 para el texto grande (unos 24 píxeles, o unos 18,5 si va en negrita). No hace falta calcularlo: en el comprobador de contraste de WebAIM escribes el código del texto y el del fondo, y te dice si cumple.
El fallo más habitual: texto blanco sobre un color claro
Amarillos, naranjas, verdes claros o azules cielo quedan muy bien de fondo, pero con texto blanco encima suelen suspender. Y lo que cuesta leer en el móvil, al sol o con la vista cansada, sencillamente no se lee.
💡 Si tu color no pasa la prueba, no lo cambies: crea una variante
Usa una versión más oscura de tu color de marca solo para textos y botones, o pon el texto en tu neutro oscuro. Prueba la nueva combinación en el comprobador antes de guardarla.
Paso 4: usa los mismos códigos en tu web
El último paso es cerrar el círculo. Cuando cambies un color en tu web (un botón, un enlace, un fondo), escribe el código HEX en lugar de elegirlo con el selector. Y cuando prepares en Canva un banner o una portada para la web, usa los colores de tu Kit de marca (y antes de subirla, optimiza la imagen para que no ralentice tu página).
Así tus redes, tus diseños y tu web hablan el mismo idioma visual.
Cuándo compensa pedir ayuda
Todo esto lo puedes hacer tú. Pero hay situaciones en las que el arreglo deja de ser rápido:
- Tu web tiene colores repartidos por muchas páginas y no están configurados en un solo sitio.
- Tu color de marca no tiene buen contraste y hay que crear variantes sin perder personalidad.
- Nunca has tenido una paleta definida y no sabes por dónde empezar.
En esos casos, una revisión profesional te ahorra horas de prueba y error y te deja una base que funciona en Canva, en tu web y en papel.
La coherencia no está en usar muchos colores, sino en usar siempre los mismos.
¿Quieres que revisemos los colores de tu web y tus diseños y los dejemos alineados? Escríbenos y lo vemos juntos.
