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¿Vas a hacer tu propia página web? 7 cosas que conviene saber antes de empezar

Hacer tu propia página web es hoy mucho más accesible que hace unos años. Hay herramientas muy intuitivas, plantillas, constructores visuales y tutoriales para prácticamente todo.

Y si te apetece hacerlo tú, adelante.

Puede ser una buena forma de empezar un proyecto, ahorrar parte de la inversión inicial y, de paso, aprender cómo funciona tu propia web.

Eso sí, conviene empezar sabiendo algo importante: montar una web puede ser relativamente sencillo; conseguir que funcione bien, se pueda mantener y te ayude a conseguir tus objetivos requiere algo más.

No significa que tengas que ser profesional para hacerlo. Pero sí hay algunas cosas que merece la pena conocer antes de empezar.

1. Elige la plataforma pensando también en mañana

WordPress, Wix y otras plataformas permiten crear una web sin necesidad de saber programar.

Pero no todas ofrecen las mismas posibilidades ni tienen la misma forma de crecer.

Antes de decidir, piensa no solo en la web que necesitas ahora, sino también en lo que podrías querer incorporar más adelante.

Piensa a medio plazo

¿Vas a necesitar reservas? ¿Una tienda online? ¿Varios idiomas? ¿Formularios más avanzados? ¿Un blog? ¿Conectar otras herramientas?

No hace falta preverlo todo, pero sí evitar elegir únicamente porque una plataforma parece la más sencilla para empezar.

💡 Haz una lista antes de elegir.
Apunta qué necesitas ahora y qué sería razonable que necesitases dentro de uno o dos años. Te ayudará mucho más que comparar únicamente plantillas o precios.

2. Mira el coste completo, no solo el precio de entrada

Una web gratuita o muy económica puede ser suficiente para determinados proyectos.

Pero conviene comprobar qué incluye realmente ese precio.

Revisa qué tendrás que pagar aparte

Dominio, alojamiento, correo profesional, determinadas funcionalidades, aplicaciones, plugins, copias de seguridad o ampliaciones pueden tener un coste adicional.

No es necesariamente algo negativo. Simplemente hay que tenerlo en cuenta para poder comparar bien.

💡 Calcula el coste anual real.
En lugar de mirar cuánto cuesta empezar, calcula cuánto te costará tener durante un año la web que realmente necesitas.

Si todavía no tienes claro cómo funcionan el dominio y el alojamiento, puedes consultar también nuestro servicio de hosting web y dominios, donde explicamos qué elementos intervienen.

3. Tener una web publicada no significa que vaya a aparecer en Google

Este es probablemente uno de los puntos que más confusión genera.

Puedes tener una web bonita, perfectamente publicada y accesible mediante su dirección y, sin embargo, apenas recibir visitas desde buscadores.

El posicionamiento empieza mucho antes de publicar

La estructura de la web, los contenidos, los títulos, las palabras que utilizas, la velocidad de carga o la forma en que Google puede rastrear tus páginas influyen en el resultado.

El SEO (posicionamiento en buscadores) no es algo que se activa pulsando un botón al terminar la web.

💡 Piensa primero qué buscarían tus clientes.
Antes de escribir una página, pregúntate qué escribiría en Google una persona que necesita precisamente lo que tú ofreces. Es un buen punto de partida para organizar tus contenidos.

En nuestros proyectos de diseño web trabajamos precisamente la estructura y el contenido teniendo en cuenta también el posicionamiento desde el principio.

4. No diseñes solo mirando la pantalla del ordenador

Mientras haces una web, es muy fácil centrarse en cómo queda en la pantalla en la que estás trabajando.

Pero después se visitará desde móviles, tablets y ordenadores de tamaños muy diferentes.

Revisa cada página también en móvil

Un título que queda perfecto en ordenador puede ocupar media pantalla en un móvil. Dos columnas pueden dejar de funcionar, una imagen puede cortarse o un botón resultar difícil de pulsar.

💡 Haz una prueba real.
No te limites a reducir la ventana del navegador. Abre la web desde tu móvil y navega por ella como lo haría alguien que llega por primera vez.

5. Cuida las imágenes desde el principio

Este parece un detalle menor hasta que empiezas a llenar la web de fotografías.

Subir directamente las imágenes del móvil o utilizar archivos mucho mayores de lo necesario puede hacer que la página cargue más despacio.

Tamaño, peso y formato importan

No necesitas convertirte en especialista en optimización. Basta con adquirir unas pocas rutinas antes de subir imágenes.

De hecho, ya tenemos una guía específica sobre este tema, así que no tiene sentido repetirla aquí.

💡 Antes de subir una imagen, optimízala.
Puedes consultar nuestra guía Cómo optimizar tus imágenes y acelerar tu web con tamaños, pesos, formatos y herramientas sencillas.

6. Una web no termina cuando pulsas «Publicar»

Este es otro aspecto que a veces pasa desapercibido cuando empezamos.

Una vez publicada, habrá que actualizar contenidos, revisar que todo siga funcionando, realizar copias de seguridad y, dependiendo de la plataforma, actualizar también el propio sistema, plugins o componentes.

Piensa quién se ocupará después

Puedes hacerlo perfectamente tú. Lo importante es no olvidarte de la web una vez terminada.

💡 Crea una pequeña rutina de revisión.
Reserva periódicamente unos minutos para comprobar formularios, enlaces, actualizaciones y copias de seguridad.

Si vas a encargarte personalmente, te puede resultar útil nuestra guía Cómo editar tu web sin estropear nada.

Y si en algún momento prefieres despreocuparte de esta parte, también puedes recurrir a un servicio de mantenimiento web.

7. Hacerla tú no significa tener que hacerlo absolutamente todo

Y quizá este sea el consejo más importante.

Cuando decides crear tu propia web, es fácil pensar que pedir ayuda significa abandonar la idea y encargar el proyecto entero a un profesional.

No tiene por qué ser así.

Decide qué quieres aprender y dónde necesitas ayuda

Puede que disfrutes diseñando las páginas pero no quieras aprender cómo configurar un dominio. O que hayas conseguido hacer prácticamente toda la web y haya un formulario que se resiste.

También puede ocurrir algo muy habitual: estás siguiendo un tutorial y, de repente, lo que aparece en tu pantalla ya no coincide con lo que estás viendo en el vídeo.

No significa que hayas hecho nada mal. Hay versiones diferentes, configuraciones distintas y particularidades que un tutorial no puede prever.

💡 No conviertas cada problema en un curso nuevo.
Si quieres aprender algo, dedica tiempo a entenderlo. Pero si solo necesitas solucionar un problema concreto para poder continuar, pedir ayuda puntual también puede ser una buena opción.

En Online Navarra también ayudamos a personas que están creando o gestionando su propia web. No hace falta que la hayamos hecho nosotros ni contratar un mantenimiento.

Puedes seguir ocupándote tú y recurrir a nosotros cuando necesites resolver algo concreto.

Cuéntanos qué necesitas y vemos cómo ayudarte →

¿Lo vas a hacer…
o lo vas a dejar para luego?

Sabes lo que tienes que hacer.
Lo acabas de ver.

La pregunta es:
¿cuándo lo vas a aplicar?

Si la respuesta es “cuando tenga tiempo”… ya sabes lo que pasa.

Si prefieres hacerlo bien y olvidarte, te ayudo.

👉 Lo vemos y lo dejamos hecho.

O si lo prefieres, escríbeme.

Presentación APYMA